Anoche sentí tu sombra,
esta se balanceaba al dolor de mis retinas
y poseía la agradable fragancia de mi
ultima decisión.
Cortabas con los dedos las pocas ideas,
la frágil sabana que cubre mis emociones
eran desagarradas a luz de mis miedos.
Descubría, soñaba y lastimaba
las ultimas ilusiones de esta sombra
que cubre repentinamente los dedos
de mis pies.
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